Reclamar a LATAM: vuelos España-Latinoamérica y conexiones internas

Actualizado el 21 de septiembre de 20267 min de lectura

Los vuelos de LATAM entre España y Sudamérica tienen una particularidad que casi ninguna guía explica: rara vez terminan donde aterriza el avión que salió de Madrid o Barcelona. Lo normal es que el billete siga hasta Porto Alegre, Mendoza, Concepción o Cusco con un segundo tramo dentro del país de llegada. Y ahí es donde se decide si tu reclamación vale 600 € o cero.

Resumen rápido: si saliste de un aeropuerto de la UE con una sola reserva, el reglamento cubre el itinerario entero, incluido el tramo doméstico sudamericano. Se indemniza el retraso al llegar a tu destino final y la distancia se mide de punta a punta: en toda Sudamérica, 600 €. La vuelta hacia España no está cubierta: ahí manda el Convenio de Montreal. Escalado: AESA, gratis.

Ficha rápida: LATAM

Campo Detalle
Canal oficial de reclamación Formulario de atención al cliente en latamairlines.com → centro de ayuda → reclamos
Plazo de respuesta habitual 1 mes máximo (criterio AESA) antes de escalar
¿Formulario por pasajero? Sí — un expediente por pasajero, cada uno con su tarjeta de embarque
Particularidades Grupo con varias sociedades operadoras por país; comprueba en la tarjeta de embarque cuál efectuó tu vuelo. No es comunitaria: cubre la salida desde la UE, y entonces cubre también los tramos posteriores en reserva única
Escalado AESA si el vuelo despegó de España — competente aunque la compañía no sea europea: ver reclamación ante AESA

El tramo doméstico también cuenta

Es el punto que más dinero deja sin reclamar en esta ruta. Un Madrid–São Paulo–Porto Alegre con un solo localizador es, a efectos del reglamento, un solo viaje que empieza en Madrid. Si el enlace en São Paulo se pierde y llegas a Porto Alegre once horas tarde, la indemnización se calcula sobre Madrid–Porto Alegre y el hecho de que el tramo estropeado fuera un vuelo interno brasileño es irrelevante.

El fundamento es doble: el artículo 3.1.a) atribuye la cobertura por el aeropuerto de salida y la sentencia Folkerts (C-11/11) establece que lo indemnizable es el retraso en la llegada al destino final. Es exactamente el mismo razonamiento que se aplica a las escalas en Doha o Estambul, solo que aquí el tramo problemático es un vuelo doméstico y por eso suena más raro.

La condición es siempre la misma: un solo localizador. Si el tramo interno lo compraste aparte, por barato que fuera, es un contrato independiente, nadie te recoloca y el enlace perdido no se indemniza. Ver conexión perdida por retraso.

Cuánto está en juego

La distancia se mide entre el punto de partida inicial y el destino final, sin contar escalas (artículo 7.4). En esta red, todo cae en la banda alta.

Itinerario Distancia ortodrómica Banda
Madrid–São Paulo 8.379 km 600 €
Barcelona–São Paulo 8.765 km 600 €
Madrid–Lima 9.527 km 600 €
Madrid–Santiago de Chile 10.720 km 600 €
Barcelona–Santiago de Chile 11.150 km 600 €

Y con un destino final más al interior, la cifra no sube: 600 € es el tope del reglamento, se vuele a São Paulo o a Punta Arenas. Las bandas completas, en cuantía por distancia; tu ruta concreta, en la calculadora de indemnización.

Ojo al artículo 7.2: en trayectos de más de 3.500 km fuera de la Unión, si la compañía te reubica y llegas con menos de cuatro horas de retraso, la indemnización puede reducirse a la mitad. Por eso a veces la oferta es de 300 €. Comprueba la hora real de llegada con el criterio de cómo se mide el retraso antes de firmar nada.

Qué sociedad del grupo voló: por qué importa

LATAM no es una única compañía, sino un grupo con filiales nacionales que tienen su propia licencia de operación. Un mismo billete puede llevarte en una sociedad chilena en el tramo transatlántico y en otra brasileña o peruana en el doméstico.

Para el reglamento, quien responde es el transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo, no quien vendió el billete ni la marca del grupo. En la práctica el canal de atención es común y no hace falta acertar con el nombre exacto para abrir el expediente, pero sí conviene:

  • Anotar de la tarjeta de embarque qué compañía figura como operadora de cada tramo.
  • Identificar el tramo que falló y su operador, porque es a esa sociedad a la que se le imputa la incidencia.
  • Conservar el localizador único, que es lo que demuestra que todo era un mismo contrato de transporte.

Si el billete lo compraste a través de una agencia o un buscador, la respuesta no cambia: el obligado sigue siendo el transportista operador. Ver billetes comprados en agencias y terceros y cómo reclamar a una aerolínea.

La vuelta: fuera del reglamento, pero no sin derechos

LATAM no es aerolínea comunitaria, así que los vuelos que entran en la Unión desde un país tercero quedan fuera del reglamento. Un Santiago–Madrid no está cubierto, aunque sea la vuelta del mismo billete que la ida sí protegida. Es la asimetría general de vuelos fuera de la UE. El mismo trayecto operado por una compañía comunitaria —Iberia o Air Europa— sí estaría cubierto en los dos sentidos.

Quedan dos vías:

El Convenio de Montreal, que se aplica a todo transporte aéreo internacional entre países firmantes —España y los países sudamericanos lo son— e indemniza el daño económico acreditado, no una cantidad fija. Hay que probar cada euro: noche de hotel perdida, enlace no reembolsable, día de trabajo con justificante. El plazo son dos años y es de caducidad. Ver Convenio de Montreal.

Las normas locales de protección al pasajero. Varios países de la región tienen regulación propia y organismos ante los que reclamar, con reglas de asistencia, reacomodación y a veces compensación que no se parecen a las europeas. No son el reglamento y no conviene darlas por supuestas: lo sensato es comprobar en el país de salida qué prevé su normativa antes de dar el asunto por perdido. Un caso concreto y bastante generoso es el mexicano, explicado en reclamar a Aeroméxico; la vía judicial y el foro donde demandar, en reclamar a Avianca.

En un ida y vuelta, la conclusión práctica es la de siempre: documenta y reclama las dos incidencias por separado, porque se rigen por normas distintas. Y si lo que se cancela es uno de los dos trayectos, conviene leer antes cancelación de ida y vuelta: no presentarte a la ida puede costarte la vuelta.

Cómo reclamar la ida

  1. Formulario oficial del grupo, en español.
  2. Un expediente por pasajero, con tarjeta de embarque y localizador único.
  3. Hora real de llegada al destino final, la del tramo doméstico si lo hubo, medida a la apertura de puertas.
  4. Cifra concreta sobre el trayecto completo, y gastos aparte con facturas.
  5. Adelántate al rechazo: escribe que el itinerario partió de un aeropuerto de la Unión en reserva única y cita el artículo 3.1.a) y Folkerts. Es el argumento que cierra la discusión sobre el tramo doméstico.
  6. Guarda el número de expediente y la fecha. Plantilla en el modelo de carta de reclamación; adjuntos en documentos necesarios.
  7. Al mes sin respuesta, a AESA. Ver qué tarda AESA y si la aerolínea no responde.

Si el rechazo alega causa ajena, contrasta: las averías técnicas no eximen y las huelgas del propio personal tampoco; el mal tiempo puede hacerlo si se acredita y explica todo el retraso. Ver circunstancias extraordinarias.

Siguiente paso: comprueba en tu reserva si el tramo doméstico comparte localizador con el transatlántico —es lo que decide todo— y calcula sobre la ruta completa en la calculadora de indemnización. Después, la guía de reclamación paso a paso.

Fuentes

Preguntas frecuentes

Volé Madrid-São Paulo-Porto Alegre con un billete. El retraso fue en el tramo brasileño. ¿Reclamo en Europa?

Sí. El viaje empezó en un aeropuerto de la Unión Europea y todo iba en la misma reserva, así que el reglamento cubre el itinerario completo, incluido el tramo doméstico dentro de Brasil, y se indemniza el retraso con el que llegaste a Porto Alegre.

¿Cuánto corresponde en un Madrid-Santiago de Chile?

600 € por pasajero. Son más de 10.000 km y no es un trayecto intracomunitario, así que se aplica la banda alta del artículo 7 del reglamento.

El billete lo operó LATAM Brasil y no LATAM Chile. ¿A quién reclamo?

A la sociedad que figura como transportista operador en tu tarjeta de embarque. El grupo tiene varias filiales con licencia propia y la reclamación se dirige a la que puso el avión, aunque el canal de atención sea común.

¿Y la vuelta desde Sudamérica hacia España?

No está cubierta por el reglamento europeo, porque LATAM no es una aerolínea comunitaria. La vía es el Convenio de Montreal, que indemniza el daño acreditado con facturas, y las normas de protección al pasajero del país de salida.

¿Puedo escalar a AESA una incidencia de LATAM?

Sí, si el vuelo despegó de un aeropuerto español. AESA es competente por el aeropuerto de salida, con independencia de la nacionalidad de la compañía.

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