21 días sin maleta = equipaje perdido: cuánto pagan
Han pasado tres semanas. El expediente sigue abierto, nadie te llama y la maleta no está en ningún sistema. En algún momento hay que dejar de esperar y cambiar de reclamación: lo que hasta ayer era un retraso, hoy es una pérdida. Y son dos cosas jurídicamente distintas.
Resumen rápido: a los 21 días desde la fecha en que debía entregarse, el equipaje se considera perdido. La reclamación pasa a ser por el valor del contenido, con techo de 1.519 DEG por pasajero (~1.800 €). No es automático: hay que acreditar el daño con un inventario. Reclama también el suplemento de facturación y la maleta.
El día 21 cambia la reclamación
El Convenio de Montreal permite considerar el equipaje perdido cuando han transcurrido 21 días desde la fecha en que debería haberse entregado, o antes si la compañía admite la pérdida. No es un trámite automático: eres tú quien pasa de una reclamación a otra, y conviene hacerlo por escrito y con fecha.
Lo que cambia:
| Hasta el día 21 | A partir del día 21 | |
|---|---|---|
| Naturaleza | Retraso del equipaje | Pérdida total |
| Qué se reclama | Gastos de reemplazo urgente | Valor del contenido, la maleta y el suplemento |
| Prueba | Tickets de lo comprado | Inventario del contenido |
| Plazo del escrito | 21 días desde la entrega | No hay entrega: rige el plazo judicial de 2 años |
| Cuantía típica | Decenas o cientos de euros | Varios cientos, hasta el tope |
Un detalle útil: lo que ya te reembolsaron por el retraso no desaparece, pero tampoco se cobra dos veces. Si te pagaron 200 € de compras urgentes, esas prendas ya están compensadas y no vuelven al inventario. Todo lo anterior a ese salto está en maleta retrasada: qué gastos puedes reclamar.
El inventario es la reclamación
Aquí se decide la cifra, y no es una exageración. En el asunto C-86/19 (SL contra Vueling Airlines), sentencia de 9 de julio de 2020, el Tribunal de Justicia de la UE resolvió que la pérdida de equipaje no da derecho automático al tope: el pasajero debe acreditar el daño y el juez fija la cuantía atendiendo a las circunstancias del caso.
Dicho de otro modo: la cantidad que cobres la escribes tú, en una lista. Cómo se hace una que se sostenga:
- Línea por línea, no por bloques. "Ropa: 600 €" no vale. "Chaqueta de punto azul marino, marca X, comprada en 2024, 79 € — valor actual estimado 45 €" sí.
- Cuatro columnas: concepto y descripción, año de compra, precio pagado, valor actual estimado.
- Deprecia tú mismo. Aplicar una reducción razonable por antigüedad —y explicarla— es lo que convierte una lista en un documento creíble. Si no lo haces tú, lo hará la aerolínea a bulto y a la baja.
- Sé exhaustivo con lo pequeño. El cargador, el neceser entero, el adaptador, los libros, la ropa interior. Sumado es una partida grande y es lo primero que se olvida.
- Marca aparte lo que sí tienes justificado y lo que no. Reconocer los límites de tu propia prueba refuerza el resto.
Cómo probar lo que ya no existe
El Tribunal admitió que la prueba se valore con flexibilidad, y con razón: quien pierde la maleta pierde también los tickets que llevaba dentro. Lo que funciona:
- Extractos bancarios y de tarjeta de los meses anteriores, señalando las compras que corresponden a lo listado.
- Correos de confirmación de compras online, que casi nadie borra.
- Fotografías del viaje o anteriores donde aparezcan las prendas y objetos.
- El peso registrado al facturar, que consta en el sistema de la aerolínea: 23 kilos son muchas cosas y desmienten una lista corta.
- Garantías y cajas de la electrónica que quedaron en casa.
- Declaración de quien viajaba contigo, sobre todo si también reclama.
No hace falta acreditarlo todo. Hace falta que el conjunto sea verosímil y que lo caro esté mejor documentado que lo barato.
Las tres partidas que casi nadie reclama
Además del contenido:
- El suplemento de equipaje facturado. Pagaste por un servicio que no se prestó. Se pide aparte, con el importe de la reserva.
- La maleta misma. Es un bien más, con su valor y su depreciación. La aerolínea la trata como envase; no lo es.
- Los gastos derivados de no tenerla: reemplazo de medicación, sustitución urgente de documentos u objetos, envíos. Y, si la pérdida arruinó el propósito del viaje, el perjuicio se argumenta —aunque conviene ser realista sobre lo que un juez concede.
Sobre el techo y cómo se reparte: es por pasajero, no por maleta, y cubre todo el daño derivado de ese equipaje, incluido el no económico. Está desarrollado en el límite de 1.519 DEG.
Si llevabas objetos de valor
Mala noticia y conviene saberla antes de escribir: las condiciones de transporte de casi todas las compañías excluyen del equipaje facturado joyas, dinero, electrónica, documentos y objetos frágiles. Aunque la exclusión pueda discutirse, la reclamación se complica mucho y el tope general la aplasta igualmente.
El único mecanismo que el Convenio prevé para esto es la declaración especial de valor al facturar, que sustituye el tope legal por la suma declarada. Cómo funciona y cuándo compensa está en declaración especial de valor; por qué la electrónica y las joyas casi nunca se cobran, en objetos de valor en la maleta.
¿Y si aparece después de que te hayan pagado?
Pasa más de lo que parece: maletas que reaparecen a las seis semanas en un almacén de otro aeropuerto. Qué ocurre entonces:
- Si aún no te han pagado, la reclamación vuelve a ser por retraso: gastos de reemplazo acreditados, no valor del contenido. Y se reabre el plazo de 21 días desde la entrega para reclamarlos.
- Si ya te pagaron la pérdida, lo normal es que la compañía te ofrezca elegir: quedarte la maleta y devolver la indemnización, o dejársela. Es una opción, no una imposición, y conviene pedir por escrito los términos antes de decidir.
- Si te pagaron y la maleta llega dañada o incompleta, no aceptes el "asunto cerrado": lo indemnizado fue una pérdida total, no un daño parcial, y la diferencia se puede discutir.
- Devuelve solo lo que corresponda. Los gastos de reemplazo que hiciste durante las semanas sin maleta son un daño real que existió, y no desaparecen porque el equipaje aparezca. Pide que se separen las dos partidas.
Regla práctica: no firmes nada que hable de "renuncia a cualquier reclamación futura" hasta tener la maleta delante y comprobado su contenido.
El escrito y el calendario
El escrito de pérdida se presenta a la aerolínea con: código del parte, número de vuelo, fecha en que se cumplieron los 21 días, inventario, partidas adicionales, suma total y petición concreta con IBAN. El esqueleto está en carta de reclamación modelo y la lista de anexos en documentos necesarios.
El calendario que importa a partir de aquí:
- Un mes de espera razonable antes de escalar.
- Dos años desde la fecha de llegada —o desde aquella en que debió llegar la aeronave— para acudir al juzgado. Es el plazo de caducidad de Montreal y no admite prórroga, muy inferior al de las reclamaciones del reglamento europeo. Comparados, en plazo para reclamar.
- AESA no es competente en equipaje. La vía real cuando la compañía no paga es el juicio verbal sin abogado, donde estas cuantías encajan sin necesidad de abogado ni procurador.
Siguiente paso: antes de dar por cerrada la cifra, revisa si tu seguro de viaje —o el de la tarjeta con la que pagaste el billete— cubre parte del contenido: son vías compatibles y el seguro suele pagar antes y sin la burocracia de Montreal, siempre que no cobres dos veces por la misma prenda. Y si el vuelo además se retrasó, esa indemnización es independiente y acumulable: compruébala en la calculadora y contrasta el circuito completo en la guía de equipaje perdido, dañado o retrasado.
Fuentes
- Convenio de Montreal de 1999, artículos 17.2, 22.2, 31 y 35
- TJUE, asunto C-86/19, SL / Vueling Airlines, sentencia de 9 de julio de 2020
- BOE — límites de responsabilidad aplicables desde el 28-12-2024
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se considera oficialmente perdida una maleta?
A los 21 días desde la fecha en que debió entregarse, según el Convenio de Montreal. También antes de ese plazo si la propia aerolínea reconoce por escrito que no va a aparecer. Hasta entonces, la reclamación es por retraso; a partir de ahí, por pérdida total del contenido.
¿Cuánto pagan por una maleta perdida?
Lo que acredites, con un techo de 1.519 derechos especiales de giro por pasajero (unos 1.800 €) desde diciembre de 2024. No es una cifra automática: el TJUE resolvió en el asunto C-86/19 que el pasajero debe probar el daño y el juez fija la cuantía según el caso.
¿Cómo pruebo lo que llevaba dentro si perdí también las facturas?
Con un inventario detallado y verosímil apoyado en lo que tengas: extractos bancarios, correos de confirmación de compras, fotos del viaje donde aparezcan las prendas, el peso registrado al facturar y la declaración de quien viajaba contigo. El TJUE admite que la prueba se valore con flexibilidad, precisamente porque las facturas iban dentro.
¿Me devuelven además lo que pagué por facturar la maleta?
Sí, y conviene pedirlo expresamente porque casi nadie lo hace. El suplemento de equipaje facturado es un servicio que no se prestó, así que se reclama como partida independiente del contenido, igual que el valor de la propia maleta.
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